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Percepción y/o confusión
No soporto demasiado ya los telediarios. Me producen bochorno e impotencia. Normalmente como a las horas en que la televisión sirve la información (al igual que la mayoría de este país). Como sola a lo largo de la semana. Durante unos años leía mientras comía; pero me resulta un poco complicado organizarme con todo, no sé. Veo la tele, pues. No sé por qué no me gusta ver cine o series mientras como. Los telediarios ya tampoco. Suelo terminar en La 2, últimamente. Y veo documentales que se repiten ciclícamente. Las televisiones “redifuden” mucho. Dentro de no mucho tiempo, aparte de los directos -que posiblemente vivan una época de oro (estilo tardes de Telecinco, conexiones con ciudadanos al pie de la noticia en vívisimo y en directísimo…)- simplemente se limitarán a anunciar las novedades que han colgado en Internet: esto realmente me vendrá muy bien a la hora de comer. Ahora, La 2. Hoy he visto un documental que se llamaba algo acerca de la percepción. De la percepción que tenemos de la realidad y de cómo esta percepción ha cambiado tanto-tanto en las últimas décadas (he intentado encontrarlo en la web de RTVE, pero no lo consigo). Bueno, si lo que quería comentar es una frase escuchada en el audio de ese documental:
algo así como que aumentar nuestra capacidad de percepción (y de conocimiento) no ha aminorado nuestra inseguridad, a veces contrariamente ha acrecentado nuestra confusión.
He pensado instantáneamente en Pop-pins. En el capítulo que ayer casi terminé, después de un nuevo parón (parece que estoy condenada a escribir siempre en contra de las circunstancias orteguianas o no). Pensé en él porque me sentí tremendamente confusa escribiéndolo. No en la escritura. Confusa yo. La escritura descubrió la confusión.
Ahí sigo.
y tengo que añadir un par de cosas a ese capítulo, que posiblemente será el último en cuanto a su ordenación secuencial (o sea exigirá rigurosas correcciones). Luego iré a por otro. Más ligero. Para compensar. Para ver si me alejo de la percepción/confusión.
Cosas que he hecho mientras no Pop-pins
Pasar un catarro y como consecuencia:
albergar a Alien (Migraña – tres días, ya lo dije- sí)
Literatúrame (ya llegará)
+Cultura // POesía para Perdidos (buena sesión con JOaquín Sánchez Vallés, Fernando Aínsa y Pablo Sciuto)
Cumpleaños de Á.
Urgencias (Hospital)
Médico de Cabecera, Trabajador Social
Comisaría — varias veces
Imán (será digital, ya tenemos dominio) // o sea Asociación Aragonesa de Escritores
Cocinar
Visitas diversas a la Ortopedia (andador, apoyador, manta eléctrica…)
Leer (no mucho)
Terminé de ver Crematorio (decepción) y
tengo que actualizar la web de ARAPRODE
a Cubit no llego, pero me han llamado ya por el premio de novela histórica
Y de este fin de semana no pasa que ponga en el camino de la primavera a mis plantas
Pero
¿Pop-pins? , yes I do
La migraña no tiene fronteras
A propósito del apunte anterior, me pregunto ahora -tras 72 horas continuadas de migraña alienante- qué lectura resultaría de mi mapa cerebral en esa circunstancia, en la que siempre auto-observo una casi absoluta incapacidad de encadenar voluntariamente pensamientos coherentes, y sin embargo percibo (auto-percepción, o no, pues: ¿quién soy en estado migrañoso? / de hecho ayer por la noche Inma, al otro lado del teléfono, me saludó diciéndome: ¡hola!, ¿ya has vuelto?) una acelerada actividad simbólica, una casi incesante -sobre todo en los numerosos momentos de somnoliencia, duermevela, o no sé- formulación surreal de escenas, imágenes, ideas… Nada más similar, que yo conozca, a la hipnopompia (peculiaridad que constituye parte de la entidad de Helia Alvárez, recuerdo o comunico a quien no lo supiera todavía, co-protagonista y escribidora de Pop-pins) que la migraña.
Si al pensamiento simbólico no le hace falta los pasos intermedios deductivos y reductivos de la lógica cartesiana para evidenciar un mensaje es debido, como todo el mundo entiende y sabe, a que atiende y sobreentiende un número de dimensiones informativas mucho mayor y de diferentes naturalezas en un solo impulso. Se diría entonces una forma más total de pensamiento. Y curiosamente es la que predomina durante el estado alterado de la electricidad en mi corteza cerebral, y que intuyo debe saltarse a su manera las fronteras supuestas de las regiones del mapa que se ve justo aquí debajo:
Leer el pensamiento: una nueva técnica literaria-:)
Descifrada la actividad cerebral que podría permitir leer el pensamiento (La Vanguardia/Vida)
Este mapa cerebral me gusta mucho. Me gusta mucho que podamos tener un MAPA CEREBRAL. Me gustan los mapas. Hay una prueba neurológica (lo sé porque acompaño siempre a Daniel cuando se la hacen) que se llama CARTOGRAFÍA CEREBRAL. Es muy interesante.
Ahora que estoy escribiendo Pop-pins no me importaría que escucharan mi cerebro y directamente transcribieran el pensamiento: esto puede ser un nuevo paso en la asimilación de nuevas técnicas literarias definitivamente totalizadoras y vitales. Helia me pregunta que cómo distinguirá el escuchador-transcriptor cuando pienso yo y cuando piensa ella en mi cerebro, ahora cuando escribo Pop-pins. Escribo Pop-pins, como todo el que escribe habitualmente supondrá, aun cuando no esté concretamente escribiendo. Se escribe todo el día, en el pensamiento la actividad de escribir es continua. Hay muchas voces en la actividad de mi cerebro ahora. Creo que siempre hay muchas voces en cualquier cerebro: no somos uno. De hecho ya ven que Helia y yo conversamos todo el rato, que es como estar todo el tiempo dentro de Pop-pins.
¡Va a ser enorme lío!
Y escuchándome ahora, observo que la disposición textual de los diálogos en Pop-pins (como se verá y leerá cuando llegue el momento, que llegará, e igual llega fragmentariamente con antelación) tiene mucho que ver con esto de que todas las voces sean como simples y matizadas proposiciones de una autoconversación (no sólo en mi caso pop-piano/ en todos los casos). De hecho está claro que en el capítulo que escribo (La Prisionera) es lo que ocurre con las voces y sucesivas transformaciones de Helia, Albertina y Rose Mary Taylor: todas hablando, todas flotando bajo el techo de la Saint James Tavern de Londres, todas resonando dentro del gran globo cerebral Rover.
Pop-pins en Aragón TV
En el perfil facebookero de Ana Benavente:
Video del reportaje que se emitió el 17 de marzo en los Informativos de Aragón Televisión
Pop-pins en Aragón Radio
Los cortes utilizados en este reportaje de Sara Villellas fueron grabados a la vez que los que se utilizaron para el reportaje de Aragón Televisión de Ana Benavente y Miguel C.
Transmediando entre diferentes soportes, fórmulas y técnicas se amplía perspectiva.
Gracias, Sara.
Flotar
He dejado a Rose Mary Taylor, la Pop-pins, y Albertina tomando el té, o cerveza, no sé, bajo el techo de Saint James Tavern, justo sobre la cabeza de Helia y su ordenador portátil. Es lo que tiene Londres: se puede flotar, sobre todo si eres inglés. Hay tradición, y está documentada:
Flotar relaja y genera confianza. Se puede recuperar viejos lazos. Rose Mary y Albertina tienen de qué hablar.
La Prisionera.
Portmeirion
Esta parte en la que estoy ahora trabajando contiene el nudo-motivación de todo cuanto ocurre y parece que ocurre en Pop-pins; me cuesta ordenar bien esta parte (si es que se puede hablar de orden en una narración tan dislocada como esta en la que estoy cayendo). De repente he comprendido que el capítulo se había terminado. Yo pensaba que en él debía incluir exactamente el meollo-meollo, pero no. Queda para otro. Además he trasladado también el título: La Prisionera, que sí que corresponde exactamente a ese meollo-meollo. El que acabo de concluir hace unos minutos (sin revisar), ha pasado llamarse Portmeirion. Si no fuera por la Mentira y los secretos no podríamos vivir juntos, claro.
http://www.portmeirion-village.com/
Portmeirion es el lugar donde se rodó El Prisionero (no sé si lo he dicho), y el lugar a donde viaja Helia para conocer con Rose Mary Taylor, la Poppins.
Urgencias
Soy una habitual de los hospitales de mi ciudad. En especial del Hospital Miguel Servet. Nunca he estado ingresada como paciente (voy a tocar madera), pero tengo acumuladas un montón bastante importante de horas hospitalarias en mi cuaderno de sobrevivencia. Ayer por la tarde-noche volvió a tocar. Lo previsto era haber intentado terminar el capítulo La prisionera. No pudo ser. Ni hoy, porque arrastro a través de la jornada laboral+médico again+tareas varias de hoy el cansancio de ayer.
Esas horas de ayer en el hospital acompañando a mi padre le han dado bastante qué pensar a Helia -la protagonista y relatora de Pop-pins, aclaro para quien no haya seguido antes este making on-, que gracias a su hipnopompia puede ver estas cosas desde lo alto , como una película, y desde lejos. Sin embargo yo, cuando la imagino a ella, no importa por dónde ande en ese momento, siempre la imagino junto a la ventana de la Saint James Tavern, en una actitud bastante tópica: sola y haciendo esquemas. Saint James Tavern es un cerebro en mutación, una traslación más de La Villa-Portmeirion. Cada una de nosotras Helia y yo, estamos a un extremo del pasillo.
Lo que yo percibí:
http://luisamr.blogspot.com/2012/01/sintomas-de-la-entropia25-urgencias-o.html
Pop-pins televisión
Hoy Aragón Televisión ha emitido en el informativo del mediodía el reportaje sobre Pop-pins. En la web de Aragón Televisión está ya colgado ese informativo, y dejo aquí el enlace: hay que buscar el minuto 37. Ha quedado un reportaje realmente chulo, yo diría que espectacular: mi agradecimiento a sus autores, Miguel Cortiñas y Ana Benavente, que ya son Pop-pins también.
http://alacarta.aragontelevision.es/
ACTUALIZO 18/01/ Aragón Televisión no deja colgados más que los tres últimos informativos. Es decir que ya no se puede ver el de ayer. Si pueden pasarme el vídeo lo colgaremos por aquí: forma parte indudable de este making on.






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